Hoy te he cogido de la mano y me la has apretado como si te aferraras a la vida con todas tus fuerzas.
Te aferras a los recuerdos aunque a veces se te olvidan.
Empiezas a olvidarte del porqué de las cosas.
Ojalá nunca llegues a olvidarte de mí.
Yo no puedo.
Ni quiero.
