Hay una gran diferencia entre levantarse para vivir y para sobrevivir. A veces esa diferencia es prácticamente insalvable.
Hay quien no toma las oportunidades como lo que realmente son, oportunidades. Que desiste antes de intentarlo. Hay quien intenta multiplicar a los negativos por positivos para que ganen estos últimos, como queriendo llevar la contraria a las Matemáticas. Hay que ser una persona de suma o multiplicación no de esas que resta y divide. Quiero a esas personas que son como una cinta aislante que junta las piezas rotas haciéndolas más bellas de lo que ya eran, que acercan los puntos en común para dejar los egoísmos a un lado.
Hay muchos quienes que suman que tienen nombres y apellidos pero eligen ser anónimos. Y eso es admirable.
