Cuando tus frases no van acorde a tu mirada. Ni tus actos con tus pensamientos. Cuando te refugias detrás de una máscara antes de salir a escena, al teatro de la vida. Cuando dudas entre hacer lo correcto o lanzarte de cabeza al mar de la incertidumbre. Cuando demuestras más con hechos que con la palabra escrita.
