-Hola, ¿teléfono de atención al karma?
-Sí, dígame. ¿Qué necesita?.
- Mire, me gustaría saber el por qué de las traiciones por la espalda, los abandonos a la primera de cambio y también el motivo de lo de las decepciones al completo.
-¿Ha sido usted buena persona? ¿Se ha preocupado por el otro? ¿Ha descolgado el teléfono para llamar a esa persona que hace tanto tiempo que no sabe nada de ella?
-Sí, afirmativo al cubo.
-Entonces no es culpa del karma. Es culpa de usted.
-¿Por qué?
-Quizás no sepa escoger de quién se rodea.
-Perdone pero... es que soy miope.
-Pero no ciego.
-Cierto. Voy a ver si me compro unas gafas nuevas.
-De acuerdo pero le diré que Alain Afflelou no le salvará. ¿De qué le sirven unas nuevas lentes si todavía no sabe mirar?
-Estoy aprendiendo.
-Entonces conseguirá ver con claridad. ¿Desea algo más?
-Sí, deseo que pase un buen día.
-Lo mismo digo. ¡Hasta otra!

