El (des)amor en la era millenial.

Cuando un unfollow es un adiós definitivo. Un me voy a desetiquetar de todas las fotos, un voy a dejar de mirarte, de saber de ti, ni siquiera a través de una pantalla. Traducido al lenguaje del corazón sería un cómo me puedo olvidar de ti si no puedo parar de mirarte en la distancia. Me obligo a ello entonces. En el fondo lo comprendo, a mí me pasa igual.

El tiempo lo cura todo, dicen. Primero está el odio, luego la ausencia y tras la ausencia el recuerdo para pasar finalmente al olvido. Estos dos últimos luchan entre sí, a veces significan incluso lo mismo. Se confunden los significados, se entremezclan. Las copas de rencor son opcionales. Desgraciadamente, has bebido unas cuantas sin saber que envenenan, enganchan y matan lentamente.

Tan solo decirte que tras este tiempo de guerra fría, hoy firmo mi paz.