2. Me voy a coser la sonrisa a medida pero no sé coser. ¿Prefieres hacerlo tú por mí? A lo mejor tú tampoco sabes. A lo mejor nos cosemos y descosemos una y otra vez hasta que quede la marca. Como aquellos bulímicos que se cosían a sí mismos en un intento de arreglarse. Lo he visto con mis propios ojos y he intentado tender una mano pero ellos insistían en meter las suyas en los bolsillos. Busca la luz, busca la luz clara no la oscura. Deja que queme tu piel. Coge un flexo si quieres, lo que sea antes que la pantalla de un móvil.
