Nunca me gustó hacer balance.

Nunca me gustó hacer balances ni cuentas de pérdidas y ganancias. Se acaba el año y se echa la vista atrás de forma errónea. Miremos aquí y nada más. He cumplido mis despropósitos de Año Nuevo. Podría preparar los del que viene pero a veces es mejor no esperar nada de nadie más que de uno mismo. El amor no es estar acompañado sino una soledad compartida. Vuelvo de nuevo a mi estado original. Aquel en el que la introspección se lleva favoritismos, aquel en el que el prefijo intra- sale ganador.