Stranger 1: ahora mirarse es revolución.

AHORA MIRARSE ES REVOLUCIÓN.

Nos habíamos mirado hace años en uno de esos festivales de música de los que suelo ser asidua. Me cautivaron sus ojos alegres y vivaces, como hacía tiempo que no me impactaban unos. Parecía un pequeño mago que con su cámara, mostraba la vida de otra manera, mucho más bella de lo que podáis imaginar. 

Un poco más viejos y más sabios, nos volvimos a encontrar en una plaza del centro de nuestra ciudad. Allí estábamos sentados en el suelo, frente a frente. Tras darnos un abrazo de los buenos (de esos de 7 segundos) y ayudarnos a respirar y rebajar nervios, empezamos a dedicarnos unos minutos, a reconocernos, a inspeccionarnos, a retarnos. Montaña rusa de sentimientos, corazón cabalgando rápido y cojeando. A veces simplemente no hay nada que decir, a veces es un error estropear el silencio. De ese día aprendí que hay que hablarse menos y mirarse más. Al fin y al cabo, una mirada vale más que...