Cápsula #5: El corto plazo
Hay que pensar a corto plazo. Mejor dicho, (a veces) no hay que pensar. Dejarse llevar de la mano y por manos temporales que de repente vuelven a lugares fríos y alejados. Quizás vuelvas a medir tu palma con la mía. O quizás no recuerdes cuando medimos fuerzas. Quién sabe. A lo mejor mañana ya ni me piensas. A lo mejor mañana ya ni te pienso.
